Abelardo Favela

Reseña

Alegre. El trabajo pictórico de Abelardo Favela es alegre. Sus obras cuentan historias que traen júbilo y regocijo al espíritu. Son como fotografías de un momento que queremos recordar por su contenido emocional, humorístico y, en ocasiones, un tanto burlón. Su propósito no es el de enredarnos en complicadas discusiones o análisis intelectualoides, sino el de ofrecer un momento de gozo al espectador. Nos invita a descubrir la belleza en el diario vivir, ya sea en convivencia, en soledad, como viajeros; con amigos, amantes, mascotas, extraños. Abelardo Favela parece encontrar en cada instante una profunda belleza que se expresa alegremente. Sus pinturas son obras que logran convivir armónicamente con quien las adquiere y, simplemente, “ponerlo de buen humor”.

Si bien el artista no habla de un tema o mensaje en particular que quisiera transmitir a través de sus obras, al detenernos a observar su trabajo podemos adivinar que el mensaje que lo integra todo es el de sencillez: en sus anécdotas, en su paleta, en sus trazos. Sencillez genuina que se convierte en el distintivo fundamental de un estilo que no puede compararse con ningún otro, pues ya puede definirse como un estilo único de Favela. Sus obras, su estilo reflejan la imagen de un artista que se ha entregado de lleno al camino del arte y, en concreto, del dibujo y la pintura. Pues las obras de arte nunca mienten, y más allá de todo mensaje que puedan transmitir, el arte tiene siempre la capacidad de revelarnos la sinceridad y autenticidad de su autor. Abelardo Favela, como todos los artistas, se vulnera a través sus obras, y el resultado descubre a un artista bien cimentado que logra lo que muchos aspiran: el de simplificar sentimientos profundos y transmitirlos a través de una obra de arte.